miércoles, 11 de febrero de 2015

María Eugenia Isturiz (Kenia)


(Diálogo con sobre entendidos.  Si !Localidades agotadas¡;)

María Eugenia Isturiz (Kenia) 

Ella está casada con Diego Ernesto Rodríguez de profesión
Actor, Director, Regisseur y Papá y ella es Mamá de Manuel 
que tiene seis años, Juan Pedro que le sigue y tiene tres años y
de Julieta que ya cumplió uno.

Estimadísima y bella persona María Eugenia Isturiz (Kenia) Si,
tantas veces leí el cartel de "No hay localidades" que me permito
dudar y a buen entendedor pocas palabras.

Solo por pura experiencia personal quiero contarte que conocí
el Teatro de La Opera antes del ensanche de la calle Corrientes. 
Recuerdo sus grandes alfombras rojas que daban inicio a una  
bella escalera de mármol blanco muy importante y en su frente
se destacaban grandes farolas.

Frente a él vi levantar El Gran Rex con su doble juego de
escaleras y la particularidad de no contar con columnas en el
interior de la sala. una verdadera obra de ingeniería de esos
años, recuerda su ancho frente.

Te preguntarás a Santo de que, todo este comentario, bueno
recordé que en las Salas de Cine siempre había una butaca que
se encontraba reservada para el Inspector Municipal.

En ocasiones con el cartel colocado en boletería de "No hay más
localidades", pude llegar a ver la función y estamos hablando
de la época en que en Lavalle se hacía dificultoso caminar por
las veredas y la calzada en los horarios de salida y entrada por
cada cambio de sección y llegaban a entorpecer la circulación
hasta en los Sábados en Trasnoche.

El cine era en ese entonces el mayor entretenimiento, por eso mis
recuerdos de lo que viví a diario, confieso que en la mayor
cantidad de veces logré asistir a pesar del cartel colocado y en
otras ocasiones, por la amabilidad del Acomodador que me invitó
a ocupar la butaca que siempre estaba reservada y de la que ya
hice mención.

No quiero dejar pasar mi comentario sin enviarles a Oscar Jure,
Pelozo Quito Alfano mi buen recuerdo a modo de homenaje
y agradecimiento y a tantos otros hoy ya desaparecidos con
quienes me relacioné y que me permitieron gozar de los que otros
no pudieron.

Yo se María Eugenia de tu buena voluntad y no se me ocurriría
dudar de tu palabra jamás lo haría, dado el alto concepto que
tengo de ti, solo te pido, tengas, en cuenta mi comentario y
llegado el momento, recuérdale a Diego.

Que siempre hay una butaca reservada para el Inspector Municipal
y de eso se trata. 

Mi buen recuerdo para los que ya no están. El Chino, Perdiguero,
y Chevasco.

Entre los que están vivos, no quiero olvidar a Edgardo Lemos y a
la joven de la sonrisa y dulzura permanente, a quien dije en una
 ocasión debe tratarse de un error, tu debieras estar sobre el
escenario y me agradeció el cumplido con una bella sonrisa.

María Eugenia una vez más mi agradecimiento, no los olvido ni
olvidaré ya que ustedes en su momento me hicieron sentir muy
feliz.
Juan Carlos Vidal

domingo, 8 de febrero de 2015

Natalia Pelayo.

Por puro merecimiento.

Todavía estoy asombrado por la joya que nos dejó Leonardo
Fabio la que recién termino de ver, realmente no tiene
desperdicio en cuanto a elogios merecidos en el plano
actoral.

Un párrafo aparte merece la actuación de Natalia Pelayo,
descubrir en ella sus grandes condiciones interpretativas fue
un verdadero placer, se trata de una bella joven actriz y
bailarina Clásica que pertenece al elenco estable del teatro
Colón de Buenos Aires y con su figura juvenil y su
hermoso rostro expresivo encarna la inocencia y sumado a
sus buenas dotes de bailarina logra formar un todo para la
satisfacción plena del espectador, obsérvenla no se pierdan
el placer de contemplarla, es una forma de regocijo para el
espíritu, así como en el tiempo de un obturar
fotográficamente hablando su rostro cambia de actitud, su
mirada ya no es la misma, está más allá del bien y del mal ,
no perdiendo la credibilidad y la inocencia.
No quiero dejar  de mencionar a Hernán Piquín en una 
actuación excelente.

Natalia Pelayo Entrar en contacto con tus miradas es
sinónimo de recreación, miras y alrededor tuyo, no existe
el mal, pareciera como que en él no crees.

Gracias por tanta belleza, me llevará tiempo decodificar
todas las imágenes en que te recreas.

Por supuesto que hablo de “Aniceto” un film realizado por
Leonardo Fabio, un maestro.

Del mismo rescaté en el personaje de Francisca a la
protagonista Natalia Pelayo y a ella están dirigidas 
estas merecidas líneas.
Bravo Natalia ve por más.
Juan Carlos Vidal  

·       05/02/2015 15:17